Muhammad IV (1325 - 1333 / 725 - 733)

Llega al trono tras el asesinato de su padre Ismail I con tan sólo 10 años de edad, nació el 14 de abril de 1315, por lo que se queda bajo la tutela del que fuera visir de su padre Muhammad b. al-Mahruq.

En los primeros años de su reinado sobrevoló sobre Granada la amenaza de una guerra civil, debido a la enemistad entre el visir y ´Utman b. Abi l-Ula, que se había retirado a Almería por esta misma razón. Fue decisiva la intervención del sultán para evitar la guerra civil, en 1328 mandó asesinar al visir.

Aprovechando la situación interior del Reino, Alfonso XI se había hecho con alguna plaza y castillos en la frontera.

Muhammad IV solicitó ayuda a los meriníes que enviaron cinco mil soldados con lo que se recuperó Gibraltar en junio de 1323, viéndose los Castellanos obligados a aceptar una tregua en agosto de ese año. Igualmente con ayuda de los meriníes atacó Castro y Baena y tomó Cabra y Priego.

El 25 de agosto de 1333 en el camino de regreso de Gibraltar a Granada sufrió una emboscada en el río Guadiaro, cerca de Algeciras, donde fue asesinado por dos hijos de ´Utman b. Abi l-Ula, pues la ayuda que recibió de los meriníes limitaban el poder de éste. Tan sólo contaba con 18 años de edad.

De nuevo Ibn al-Jatib en su libro Lamha hace el siguiente retrato:

“Se contaba entre los mejores reyes e hijos en punto a bravura, poder, sagacidad, belleza y buenas cualidades; de carácter agradable, dulce e inteligente; de espíritu vivo y sagaz; de buen humor, generoso y de proverbial coraje. Temerario en extremo montando a caballo, el mejor jinete cruzando un país sobre los lomos de un corcel; por muy repletos que estuvieran los hipódromos no se veía otro más experimentado que él en galopar los caballos. Era apasionado por la caza, entendido en las hojas de aceros y en las marcas de los caballos. Amante de la literatura, pasaba sus ocios con la poesía. Llamaba la atención de los ojos y atinaba con pensamientos ingeniosos […] Cuando fue tomado el juramento de fidelidad de sus súbditos en su favor, día de la muerte de su padre, el martes 27 de rayab de 725 / 6 de julio de 1325, era todavía un niño. Se le puso un encargado y quedó sometido a tutela […] El filo de su sable hacía temblar y su coraje era temido”.

 

Lamha, trad. J.Mª Casciaro.