Origen de la Dinastía

 Entre finales del siglo XII y principios del XIII, los ejércitos cristianos logran un gran avance, empujando a los árabes hacia el Sur, tras la derrota de los Almohades.

El rey almohade, Mohamed Anasir, volvió a tierras africanas encerrándose en su alcázar de Marrakech y abandonando prácticamente a al-Andalus a su suerte. Entre tanto los castellanos, con Fernando III al frente, seguían recuperando territorios, Jaén, Loja, Alcaudete, llegando hasta las puertas de Granada.

En esta época conquistó Baeza, cuyo caudillo se alió con el rey castellano, pero su pueblo no aceptó tal alianza y tras una revuelta, que fue sofocada por el ejército de Fernando III, los que sobrevivieron, se marcharon a Granada, en donde se asentaron alrededor de la Alcazaba Cadima, naciendo así el barrio del Albayzin. Esta es una de las hipótesis más creíbles en cuanto al origen del nombre del barrio, al-Bayyasi, los baezanos.

Un descendiente de reyes andalusíes, proveniente de Zaragoza, llamado Abú-Abdalá Aben Hud, llegó a Granada, en concreto a la Alpujarra.

En el castillo de Escariantes, en el paraje conocido como Cerro del Castillo, en la taha de Ugíjar, es aclamado en 1228 rey de los musulmanes españoles.

Obtuvo el reconocimiento de los califas de Damasco, que le aportaba legitimidad dinastica y religiosa para restaurar en califato de al-Andalus.

Por otro lado estaba Almamún, a quien los sevillanos habían proclamado rey de al-Andalus. Este muere de manera repentina en Marruecos no habiéndose establecido la continuidad dinastica.

Un noble, Yahye Anasir, reclama en Marruecos el derecho al trono, reuniendo un ejército para derrotar a Aben Hud. Al frente de dicho ejército coloca a un sobrino suyo, Muhammad Abu Abdalá Muhamad ben Yusuf ben Nazar al-Ansari, conocido como ben Alhamar.

En el asedio a Jaén, Yahye Anasir, muere, o sin antes proclamar como su sucesor a ben Alhamar.

Tras la conquista de Córdoba por Fernando III, en 1236, Aben Hud marcha hacia Almería buscando refugio.

Al frente de Almería estaba el alcalde Ibn al-Ramini, que al conocer la noticia de que Aben Hud se dirigía hacia allí, temía que se apoderara de la ciudad y su alcazaba para hacerse fuerte en ella.

Ibn al-Ramini recibió a los visitantes con los brazos abiertos y les preparó un gran banquete, una vez que todos se encontraban borrachos, ordenó matarlos, incluido a Aben Hud.

Enterado Ibn al-Ahmar marchó hacia Almería y sitio la ciudad, Ibn al-Ramini huyó a Túnez y entró como soberano en Mayo-Junio 1238.

Los nazaríes ocuparían el trono del Reino de Granada desde 1232 hasta el fin de la presencia árabe en la Península, en 1492.

En estos 260 años hubo hasta 25 reyes, algunos de los cuales fueron depuestos y vueltos a subir al trono hasta en tres ocasiones. Trece reinaron bajo el nombre de Muhammad, uno con el de Nazar, cuatro como Ismail, cuatro como Yusuf, otro como Sa´ad y otro como Abu-l Hassan.

Tuvieron sobrenombres, principalmente relacionados con alguna característica física, tan curiosos como el Chiquito, el Bermejo, el Zurdo, el Cojo…

Los más de dos siglos y medio que duró esta dinastía se podrían resumir de la siguiente forma:

  • De formación y consolidación, desde Muhammad I (1232) hasta Nasr (1309).
  • De crisis interna, desde Nasr (1309) hasta Yusuf I (1333).
  • De esplendor y apogeo desde Yusuf I (1333) hasta la muerte de Muhammad V (1391).
  • De decadencia, desde Yusuf II (1391) hasta Abu-l Hassan (1464).
  • De efímera prosperidad y precipitada caída y fin, desde Abu-l Hassan (1464) hasta Boabdil (1492).

Breve descripción de las funciones del sultán:

“El sultán reside en bellísimos alcázares. Los lunes y los viernes por la mañana celebra la audiencia para la gente en la Sala de la Justicia, que se encuentra situada en un lugar denominado La Sabika, en la alcazaba de La Alhambra. Esta alcazaba es la ciudadela de la ciudad.

En tales sesiones le asisten los miembros más notables de su familia y otros personajes. La sesión comienza dándose lectura a un diezmo del Alcorán y a algunos hadices referentes al Profeta. Inmediatamente después el Ministro que asiste al sultán toma las instancias que le presenta la gente y las lee a aquél.”

Del “Subh al-a´sa de al-Qalqasandi”. Trad. Seco de Lucena.

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