Badis Muzaffar ibn Habus (1038 - 1077)

 

Como hemos dicho anteriormente, Badis no heredó el carácter conciliador de su padre, llegando en algunos momentos a rozar la crueldad.

 

La situación en la que encontró el reino a su llegada al poder, no era nada favorable, por un lado tenia a una parte de los Sinhaya que apoyaban a Yaddayr y por lo tanto se oponían a su reinado, y por otro estaba el resto de sultanes de al-Andalus, éstos eran principalmente árabes, aunque los había eslavos también, ni unos ni otros veían con buenos ojos que unos simples beréberes ocuparan el trono de Granada.

 

No llevaba en el trono mucho tiempo cuando tuvo que hacer frente a la primera conspiración. Un grupo de los Sinhaya que apoyaba a Yaddayr planeó asesinarlo en la celebración de unos festejos de los que se solían celebrar en la almunia de al-Ramla. Hicieron participe de sus planes al visir, Samuel Ibn Nagrella, que aparentemente los apoyo, pero puso al sultán al corriente, ganándose así su confianza y un lugar en la corte para siempre. Una vez frustrados los planes de los conspiradores, éstos huyeron rápidamente abandonando todo lo que tenían.

 

A pesar de todo Yaddayr no cesaba en su empeño de derrocar a su primo Badis.

 

En otra ocasión se alió con un aventurero árabe, que además era filósofo, literato, astrónomo y buen guerrero, pero de nuevo y con ayuda de Samuel el rey tiene conocimiento del nuevo complot. Otra vez tienen que huir, esta vez a Sevilla en donde el rey los acogió con la idea de incorporar Granada al reino sevillano. Los granadinos se alían con el rey de Málaga y parten hacia Sevilla, en donde con un golpe de suerte consiguen vencer a un ejército superior como era el sevillano.

 

Posteriormente le llegarían ataques desde Almería y Málaga, consiguiendo salir victorioso de ellos y anexionando estos enclaves al reino de Granada.

Durante su reinado habría de hacer frente a más conspiraciones y a sus enemigos árabes, como el reino de Sevilla, pero siempre saldría airoso de ellos, en parte a los sabios consejos de su visir Samuel Ibn Nagrella.

 

Samuel murió en 1056 y le sucedió su hijo José, y al igual que paso con Habus y Badis, éste no era como su padre, era prepotente, nada discreto, sabía que era él quien realmente dirigía el reino.

 

Conspiró contra el heredero, Buluggin, hijo mayor de Badis, como no dio resultado lo asesino y propuso como heredero al hijo menor Maksan, pero éste despreciaba al judío, por lo que José acusó a la madre y a Maksan de falsedades ante el rey para eliminarlos, fueron alejados. Maksan fue desterrado por su propio padre.

 

En su afán de obtener solamente el beneficio personal, José Nagrella había eliminado a todos los sucesores. No sabiendo bien como actuar, pensó en huir con su familia y pedir asilo a algún rey vecino a cambio de darle parte del reino de Granada.

 

Y así lo hizo, proponiéndole tal “negocio” al rey vasallo de Almería. Pero otra vez los planes secretos se hicieron públicos, llegando a correr por todas las calles de Granada.

 

El judío viendo lo que se avecinaba y para garantizar su seguridad mientras llegaba el ejército de Almería, se hizo construir un palacio con una torre de defensa cerca de su gente, hoy en día en ese lugar se encuentra Torres Bermejas.

 

José, al contrario de su padre, no era bien visto pos el pueblo musulmán, y el conocimiento de sus planes de dar Granada al rey de Almería, provocó que los musulmanes se levantaran contra los judíos y asesinaran a prácticamente a los 4000 que residían en la ciudad, incluido el propio José.

 

El cargo de visir recayó en un árabe proveniente de Sevilla, al-Naya, que había huido de su rey Mutadhid y que acogió Badis al que informo de todos los secretos del sevillano. Pero no duro mucho en el cargo, viendo sus aspiraciones a convertirse en el heredero del trono, fue eliminado rápidamente por los gobernadores de las comarcas de Priego, Cabra, Guadix y Málaga, correspondiéndole al de Guadix, un tal Wasil, el trabajo de eliminarlo cuando le visitara con motivo de algún asunto oficial.

 

Anteriormente se había sugerido que se nombrara príncipe heredero al hijo del envenenado Buluggin, ´Abd Alláh, aunque entre el pueblo y gran parte de los nobles se insistía en que se hiciera venir al desterrado Maksan.

 

De nuevo sin visir, el rey no tenia mucho donde buscar, los Sinhaya no estaban capacitados, los árabes era enemigos, no quedaron judíos, por lo que optó por un discípulo de José Nagrella, un mozárabe cristiano llamado Abul-Rabí.

 

Uno de los primeros temas que atendió el nuevo visir fue designar a un heredero al trono, para lo que tramó un plan en el que todos estuviesen satisfechos.

Como hemos dicho los nobles y el pueblo preferían a Maksan como rey, pero éste no estaba capacitado ni educado para ello. Y por otro lado estaba ´Abd Alláh que aún era joven y se podría instruir.

 

El plan de Rabí fue que el propio Maksan se creara enemigos entre los que le apoyaban. Para ello convenció al rey de que él mismo lo hiciera venir de su destierro en Toledo para otorgarle el trono, así de paso contentaba al pueblo y a los nobles. Cuando llego fue aclamado por el pueblo, pero pronto, en parte por los “consejos” de su padre y en parte por su propia forma de ser, fue odiado por todos, no queriéndolo nadie como futuro rey, quedando así libre el camino para ´Abd Alláh.

 

Vivió Granada en esta época su mayor esplendor durante la dinastía zirí. Se consolidó como el más importante reino de al-Andalus. Se construyen mezquitas, palacios y baños, se fortifica la ciudad, se alzan puertas en las murallas, como la de Elvira o Monaita, se encauza la acequia de Alfacar. Poseía una fértil vega hábilmente cultivada, existía una prospera industria de la seda. Al final del reinado y después de tantas intrigas por el poder y conspiraciones, Badis dejaba un reino prospero y rico a su nieto.