Llegada de los árabes a la Península

Después de la conquista de Alejandría en el 646, los musulmanes comienzan una decidida expansión por el Norte de África. En el 698 Musa ben Nusayr conquista Cartago, desde allí la flota musulmana surca el Mediterráneo occidental con constantes incursiones en Sicilia, Cerdeña, Baleares y la misma Península Ibérica, en donde se vivían tiempos de anarquía tras la muerte del rey visigodo Witiza (710) y la usurpación del trono por el rey Rodrigo.

Los nombres propios de esta invasión son:

  • Musa ben Nusayr, emir de Ifriqiyah, África del Norte.
  • Tarif.
  • Táriq Ibn Ziad, Gobernador de Mauritania.
  • Mugit al-Rumi.
  • El rey Rodrigo.
  • El conde Don Julián, Gobernador de la zona del estrecho.
  • Teodomiro, Gobernador Cartaginense.

Para entender el resto de los acontecimientos, es necesario realizar un paréntesis y conocer brevemente al Conde Don Julián, la dinastía visigoda y la sociedad de la época.

Don Julián, de estirpe goda, era cristiano unitario, esto es monoteísta puro, que seguía los pasos de los cristianos primitivos. La doctrina de la Trinidad fue instaurada por el Primer Concilio de Nicea, en 325, hecho que produjo una división entre los cristianos de oriente, partidarios del monoteísmo, y los obispos occidentales.

En cambio la corte y el clero visigodo, seguían los dictados de Roma y el dogma trinitario, oprimiendo en todos los sentidos a todos aquellos que no seguían dicha doctrina.

La población de la Península, en su mayoría, eran cristianos unitarios y judíos, aquí podemos encontrar el motivo por el que los musulmanes fueron recibidos más que como invasores como libertadores por la población. En menos de una generación los musulmanes se habían integrado plenamente en la población.

Hecho este paréntesis y continuando con el relato de los acontecimientos, el conde Don Julián, en parte para demostrar la debilidad de la monarquía visigoda y en parte para vengar la violación de su hija por el rey, entabla negociaciones con el emir de África del Norte y le invita a desembarcar en la Península.

El resultado de estas negociaciones es el envío en el año 710 por parte de Musa ben Nusayr de 400 hombres y 100 jinetes a la Península, al frente de los cuales se encontraba el beréber Tarif. El lugar de este desembarco desde entonces se llama Tarifa.

A este desembarco le siguió otro más numeroso, en la primavera del año 711 llegaron 1700 hombres, aunque según historiadores árabes de la época fueron de 7000 a 12000, con una mayoría de origen beréber. Este desembarco se produjo en un monte al que se llamó Yabal al-Táriq, es decir Gibraltar.

Los combates se prolongarían por espacio de una semana, del 19 al 26 de julio del año 711, y terminarían con la derrota y muerte del rey Rodrigo. Los escenarios de estos combates, según fuentes árabes, fueron: Wadi Lakk (Río del Lago) posiblemente el Guadalete; Wadi-l-Buhayra (Río de la Albufera) que correspondería al río Barbate o la Laguna de la Janda; Wadi Siduna (Río Sidonia) probablemente se refiera al mismo río Barbate; Wadi Bakka (Río de Beca o Meca) puede ser el Barbate o un error al referirse a Wadi Lakka (Río Guadalete); Wadi al-Tin (Río del Barro) donde murió el rey Rodrigo.

Táriq ocupó la alquería de Qartachanna, antigua Carteya y actual Torre de Cartagena, entre Algeciras y Gibraltar, en este lugar, según la tradición árabe, un compañero de Mahoma fundó la primera mezquita de la Península. En agosto de ese mismo año, 711, Mughit al-Rumi conquista Córdoba.

Mientras tanto el conde Don Julián defendía la retaguardia en su feudo de al-Chazira al-Jadra, en la actualidad Algeciras, aunque algunos autores piensan que al-Chazira al-Jadra proviene de la arabización de Isla de Gadira, o sea, Isla de Cádiz, que en el mundo antiguo era el confín del mundo conocido.

Al mismo tiempo entra en escena el emir del Norte de África, Musa ben Nusayr, existen dos teorías por las que Musa se encaminó a la Península:

La primera como respuesta a la solicitud de Táriq del envío de tropas de refuerzo. La segunda por el enfado al conocer el desembarco de Táriq, ordenándole que no se adentrara en el país hasta su llegada. De un modo o de otro, Musa partió desde Marsa Musa, el puerto de Musa, cercano a Ceuta, en las faldas del Yabal Musa, Monte de Musa, con 18000 hombres.

Llegaron a al-Chazira al-Jadra (Algeciras o Cádiz) en junio del año 712, asesorado por el conde Don Julián siguió un camino distinto al de Táriq. Ocupó Medina Sidonia y Carmona, sitió Sevilla, la que se rindió después de una breve resistencia, atravesó tierras de Huelva dirigiéndose al Norte, sitió Mérida que resistió hasta el 30 de junio del 713.

Anteriormente, en abril del 713, se firman las capitulaciones de la antigua Cartaginense, fueron firmadas por el conde Teodomiro y el hijo de Musa ben Musayr, Abd al-Ariz. En el tratado se permitía a los cristianos conservar una cierta autonomía en siete ciudades: Orihuela, Mula, Lorca, Alicante, Hellín, Valencia y Elche, aunque esta última no esta muy claro que se refiera a ella dicho tratado.

El pacto de Teodomiro es el primer documento hispanoárabe del que se tiene constancia.

Posteriormente se produjo un encuentro entre Musa ben Nusayr y Táriq, aunque no existen datos fiables del lugar en el que se celebró, pudo ser en Toledo, Talavera o Córdoba. Lo que si parece más fiable es que no fue cordial, pues Musa reclamó a Táriq los tesoros encontrados.

Tras este encuentro, atravesaron el Sistema Central, Musa conquistó Astorga llegando hasta Lugo, volviendo sobre sus pasos.

Táriq ocupó Medinacelli y se encaminó hacia Zaragoza, en donde consiguió la rendición de Fortún.

La conquista de la Península estaba prácticamente acabada cuando Musa ben Nusayr fue llamado en el 714 por el califa de Damasco.