Yusuf III (1408 - 1417 / 810 - 820)

Tras pasar dieciséis años cautivo en el castillo de Salobreña, Yusuf III ben Yusuf (II) ben Muhammad (V) llega al trono a los treinta y dos años, tras la muerte de su hermano Muhammad VII.

Aunque Muhammad VII hizo todo lo posible para asegurar la sucesión de su hijo, poco antes de morir mandó asesinar a su hermano cautivo Yusuf, de este modo, al no poder volver el trono al primogénito, pasaría a su hijo.

Cuando llegó la orden a Salobreña, éste se encontraba jugando una partida de ajedrez con el gobernador de la plaza y cómo última voluntad pidió poder terminar la partida, tiempo de sobra para que llegaran sus partidarios a liberarlo y llevarlo a la Alhambra.

Adoptó el laqab de al-Nasir li-l-Din-Allah y al igual que los demás sultanes de nombre Yusuf, la kunya Abu l-Hayyay.

Encontró un reino en una situación militar delicada, después del reinado de Muhammad VII, por lo que su primera tarea fue conseguir una paz, amplió el tratado que firmó su hermano antes de morir y que finalizaba en noviembre, hasta abril de 1409, a lo que siguieron dos prorrogas llegando hasta abril de 1410.

No paso demasiado tiempo desde que finaliza la tregua hasta que se producen las primeras incursiones en territorio enemigo, por parte de Granada, saquean Zahara cuatro días después del fin de la tregua, Castilla esperaría un poco más, pero sin embargo su objetivo era más importante, Antequera, que fue cercada el 26 de abril, Granada intentó recuperarla con un ejército capitaneado por dos príncipes hermanos del sultán granadino y que se encontraba en la cercana Archidona. El 6 de mayo de este mismo año, 1410, fueron derrotados los granadinos. Después de esta derrota, tras cinco meses de férreo asedio y tras rechazar Castilla varias propuestas de tregua, no quedó más remedio que capitular y entregar la plaza a los cristianos, que entraron en Antequera el 25 de septiembre de 1410.

Fue una pérdida importante, pues se trataba de una plaza importante por su situación geográfica que tuvo gran repercusión en todo el Reino de Granada.

Yusuf III solicitó una tregua que Castilla otorgó hasta abril de 1412, en parte por interés propio pues tras la muerte de Martin el Viejo de Aragón quedó vacante el trono, y Fernando aspiraba a él. Posteriormente se renovaría este tratado, incluso después de su muerte, primero por la reina regente y después por Juan II, en períodos de tres años.

En Aragón se incitaba a los mudéjares a que emigrasen a Granada, alabando y ensalzando a Yusuf III como protector de los musulmanes y lugar seguro fuera de tierra infiel.

Aunque se produjeron incumplimientos de la tregua por ambas partes, el reino disfrutó de casi veinte años de paz, que en lugar de aprovecharse para fortalecerse, se utilizaron para debilitar el reino con luchas dinásticas.

Por parte Meriní en 1411 toman Gibraltar, Marbella y otras localidades de la serranía de Ronda, los granadinos finalmente pudieron recuperar las plazas malagueñas y Gibraltar, no sin someterla a un largo asedio que duro tres años.

El 9 de noviembre de 1417 / 29 de ramadán de 820, a los cuarenta y un años, Yusuf III muere.

Durante su cautiverio se aficionó a la poesía componiendo poemas entre ellos sobre el sitio de Gibraltar. La recopilación de estos poemas se ha publicado en dos ocasiones como El Diván de Yusuf III.

 

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