Muhammad V (1362 – 1391 / 763 – 793)

 

Una vez que Muhammad VI abandona Granada, Muhammad V se dirige hacia la Alhambra, a donde llegó el 16 de abril de 1362 / 20 de yumada II de 763.

Comienza así su segundo reinado que duraría cerca de 30 años, y con él un periodo de paz que sería el más largo que vivió el reino en toda su existencia.

Muhammad V entendió que la su consolidación en el trono y la paz en el interior del reino pasaban por la paz exterior. Fue este el motivo por el que se esforzó en mantener una política exterior que evitara la guerra con los reinos extranjeros, tanto cristianos como musulmanes.

Mantuvo relaciones diplomáticas con Aragón al fin de mantener la paz, pero sin perder en ningún momento la alianza con Castilla, pues era la principal amenaza del reino, la reconquista iniciada por los castellanos y que periódicamente ponían en marcha.

Con el mismo objetivo de mantener la paz, intentó debilitar al reino meriní de Fez al objeto de que no interviniese en al-Andalus, se alió con los Zayyanies de Tremecén y los Hafsíes de Túnez y mantuvo el contacto con el Egipto de los Mamelucos que inició su padre Yusuf I.

Granada ayudó a Castilla en la guerra civil que enfrentaba a Pedro I con su hermano Enrique de Trastámara por el trono, que era apoyado por Pedro IV de Aragón y que intentó pactar con Muhammad V. Al haber apoyado Castilla a Muhammad V en su retorno al trono y en contra Aragón apoyaba a Muhammad VI, no dudó a que bando debía unirse.

Pero Enrique de Trastámara contó con la ayuda de mercenarios franceses, por lo que al final terminó convirtiéndose en Enrique II de Castilla el 16 de marzo de 1366.

En ese momento Muhammad V temió un ataque por parte de Aragón a Almería y a las costas nazaríes, por lo que solicitó la ayuda de Fez y de Tremecén, que enviaron soldados, provisiones y dinero.

Aún así los cristianos seguían avanzando y asediando barcos nazaríes, por lo que no quedó más opción que reconocer a Enrique II cómo rey de Castilla y firmar un acuerdo de paz con Aragón, Castilla y Fez en marzo de 1367.

Pero de nuevo la situación vuelve a cambiar, Pedro I recupera el trono y Muhammad V reanuda su alianza con el rey legitimo de Castilla, esto provoca una división y debilitamiento que es aprovechada por Muhammad V para fortalecer las fronteras y plazas fuertes así como conquistar emplazamiento para el reino de Granada.

En 1369 Enrique de Trastámara asesina a su hermano Pedro I, accediendo de nuevo al trono, Muhammad V continúa conquistando territorios a Castilla, llegando incluso a hacerse con Algeciras, que era el emplazamiento más importante para obtener el control del estrecho.

Esta campaña terminó con la firma de un tratado de paz con Enrique II en mayo de 1370, abriendo un periodo de paz que se renovaría con posteriores pactos, lo mismo sucedería con Aragón, estableciendo un acuerdo comercial y ayuda militar desde mayo de 1376 y renovado en sucesivas ocasiones.

Enrique II moriría en 1379, pero su hijo Juan I inmerso en las guerras con Portugal e Inglaterra mantuvo la paz y en 1390 a petición de Muhammad V se renovó el acuerdo.

Ibn Jaldun para describir la buena situación a la que se llegó con Castilla escribió que se dejaron de pagar tributos en 1370 y que en 1380 aún seguían sin pagarse.

Al otro lado del estrecho también puso en práctica su política de mantener la paz, en 1382 se hizo con la jefatura de los guza magribíes que había estado en manos de un príncipe meriní.

Consiguió al fin el objetivo nazarí de independizarse de los Meriníes, aunque esto no benefició a todo el mundo, en concreto el gran visir Ibn al-Jatib, que era pro meriní, tuvo que huir a Fez en 1370, mientras su sucesor y protegido Ibn Zamrak desde Granada conseguía que lo condenaran y encarcelaran por hereje, murió asesinado en 1375.

En 1383 se hizo con Ceuta que estaría bajo dominio nazarí durante tres años, llegando incluso a acuñarse moneda con ceca ceutí.

Como hemos dicho anteriormente, hubo buenas relaciones con Egipto aunque no llegaron a hacer efectiva ninguna ayuda pues estaban bastante lejos y había otros intereses, Egipto mantenía buenas relaciones con Castilla y Aragón por intereses comerciales y religiosos.

Murió el 15 de enero de 1391 / 10 de safar de 793, con cincuenta y dos años, después de treinta y cuatro de reinado en los que consiguió proporcionar seguridad y esplendor al reino en la economía y la cultura, cuyo mayor representación era la Alhambra.

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